
A veces creemos que somos las personas con más suerte del mundo...
Pero siempre, siempre, cambiamos de opinión.
Al fin y al cabo, siempre hay algo que falla en toda felicidad. Claro que eso llega un poco más tarde.
Las gracias no hace falta que las dé de nuevo.
Pero sí: hay veces que un día perfecto se queda para siempre escondidito en el corazón, y eso no me lo quita nadie.
Cuando algo sale bien..!*
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